Si bien el concepto de “plan de parto” aún se encuentra poco extendido, lo cierto es que se trata de una herramienta muy útil, pues permite a la futura madre comunicar sus deseos al equipo médico que estará presente antes, durante y después del nacimiento de su bebé. La elaboración de un plan hace posible que la gestante se informe y conozca sus opciones con respecto al trabajo de parto, pero también que comunique sus preferencias al equipo que la atiende. A continuación, enlistamos cinco beneficios de contar con un plan de parto.

 

1. Ayuda al equipo médico a definir la atención que brindará desde antes del parto

Dado que el plan de parto permite conocer los deseos de la futura madre, el equipo médico puede contribuir a que su experiencia durante el parto sea la mejor posible; por ejemplo, si la gestante prefiere dar a luz sin recurrir a la anestesia, puede recibir de manera anticipada la preparación necesaria para aumentar sus posibilidades de lograrlo.

 

2. Es una buena oportunidad para informarse

La elaboración de un plan de parto es la mejor manera de educarse sobre distintos temas importantes relacionados con el nacimiento del bebé; por ejemplo, el pinzamiento del cordón umbilical o la “hora dorada”. El plan de parto permite identificar aquellos aspectos sobre los que la gestante podría requerir información, lo cual, a su vez, hace posible tomar las decisiones más pertinentes y adecuadas.

 

3. Ayuda a encontrar el mejor equipo médico y el centro de salud más adecuado para satisfacer los deseos de la gestante

Con base en el plan, la gestante puede conversar con el equipo médico sobre sus deseos y expectativas con respecto al parto, para conocer su viabilidad de acuerdo con las posibilidades de la institución médica donde pretende dar a luz.

 

4. Es una oportunidad para conversar sobre el parto con la pareja y la familia

La mayoría de las parejas que elaboran un plan de parto se sienten más involucradas en el proceso; además, suelen tener conversaciones que, en otras circunstancias, probablemente no ocurrirían.

 

5. Permite que la gestante se sienta protagonista de su propio parto

La posibilidad de expresar y discutir sus deseos, así como tener expectativas realistas con respecto al trabajo de parto, permite que la gestante se sienta más involucrada en la toma de decisiones; además, un plan de parto empodera a las mujeres –e, incluso, a sus parejas– durante un proceso que suele percibirse como muy “medicalizado” e impersonal. Muchas mujeres que elaboraron un plan de parto reportan haber experimentado un mayor bienestar emocional que aquellas que no lo hicieron.