Cada vez más parejas conocen la importancia de elaborar un plan de parto, pero muy pocas se toman el tiempo de pensar en los días y semanas que seguirán al nacimiento del bebé. En cualquier familia, la llegada de un nuevo miembro conlleva una serie de cambios tanto en las dinámicas al interior del hogar, como en la organización de la vida cotidiana. Durante ese periodo, también llamado “puerperio” o “cuarentena”, la madre enfocará toda su energía al cuidado de su hijo o hija, pero también experimentará cansancio, molestias físicas, dolor, cambios hormonales, y una gran cantidad de emociones, en ocasiones contradictorias. Sin embargo, tanto el padre como los hermanos del bebé –en el caso de que haya más niños en casa– atravesarán a su vez por un proceso de adaptación que puede resultar igualmente abrumador.

El propósito de tener un plan de posparto es estar preparados como familia para los grandes cambios que vienen para cada miembro de la familia. Es fundamental que la pareja se dé un tiempo para conversar y compartir sus deseos y expectativas para las semanas que siguen al parto, así como prever las dificultades que podrían presentarse, de manera que puedan acordar, como familia, un conjunto de acciones y estrategias que les permitan vivir esas primeras semanas con la mayor tranquilidad y comodidad posibles. Cada pareja o familia tendrá necesidades específicas, pero hay algunos puntos clave que pueden servir como punto de partida para elaborar un plan de posparto adecuado; a continuación, enlistamos algunos.

 

  1. Elaboren el plan de posparto desde antes del nacimiento del bebé
  2. Conviertan su casa en un santuario
  3. Establezcan límites
  4. Aseguren su buena alimentación
  5. Construyan una red de apoyo
  6. Administren las licencias de maternidad y paternidad
  7. Utilicen la tecnología en su favor
  8. Sean realistas

 

1. Elaboren el plan de posparto desde antes del nacimiento del bebé

El objetivo de crear un plan de posparto es anticipar y asegurar los medios para satisfacer las necesidades de la futura madre y de su familia, de manera que puedan transitar por el puerperio con tranquilidad y bienestar. Lo mejor es comenzar a planear durante el tercer trimestre del embarazo y que esta actividad se lleve a cabo en pareja, de manera que ambos puedan explorar sus expectativas y preocupaciones. Es importante que cada uno conozca los deseos del otro, para que juntos lleguen a un consenso que permita honrarlos y respetarlos.

 

2. Conviertan su casa en un santuario

Es muy importante que, luego del parto, el hogar sea un refugio para cada miembro de la familia, un lugar dedicado a conocer el nuevo integrante y sus necesidades, y darse el espacio necesario para empezar la nueva vida familiar.

 

3. Establezcan límites

La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría; es natural que los familiares y amigos de los nuevos padres se sientan entusiasmados y ansiosos por conocerlo. Sin embargo, para muchas parejas resulta abrumador recibir visitas después del nacimiento; algunas desean compañía desde los primeros momentos tras el parto, pero otras prefieren esperar días o incluso semanas antes de mostrar a su bebé. Es importante fijar límites claros desde el principio para evitar conflictos y malos entendidos; una vez que la pareja haya llegado a un acuerdo con respecto a los horarios de visitas, debe asegurarse de comunicarlo a su círculo de allegados con anticipación para que no haya sorpresas ni momentos incómodos.

 

4. Aseguren su buena alimentación

Uno de los aspectos más importantes que hay que resolver antes del nacimiento del bebé es la alimentación de la madre y su familia. Es buena idea preparar raciones adicionales de comida en los días previos al parto que puedan congelarse para consumirlas después, pero también lo es solicitar el apoyo de familiares o amigos para que preparen y lleven alimentos en horarios establecidos. Por lo general, las personas cercanas a la pareja se muestran dispuestas a ayudar; además, la entrega de los alimentos puede ser una buena oportunidad para que hagan una visita breve y saluden a los padres y al bebé. Si éstos no desean recibir visitas, se puede dejar una canasta o hielera en la puerta para que los ayudantes depositen ahí la comida. También vale la pena identificar con anticipación restaurantes que ofrezcan comida para llevar o envíos a domicilio.

 

5. Construyan una red de apoyo

Es una buena idea que la pareja se acerque a sus amigos y familiares para pedirles que, más que simples visitantes, sean sus ayudantes. La madre necesitará de apoyo y cuidados que el padre, quien también podría sentirse abrumado durante su propio proceso de adaptación a su nueva vida, no siempre estará en condiciones de satisfacer plenamente –por ejemplo, si tiene que salir a trabajar. Los ayudantes pueden encargarse de preparar comida, lavar los trastes, llevar la ropa a la lavandería o cuidar del bebé mientras la madre descansa. También pueden apoyar con otro tipo de tareas, como sacar a pasear al perro, hacer las compras u ordenar un poco la casa. Aunque para muchas parejas solicitar este tipo de ayuda puede parecer excesivo, lo cierto es que, durante el posparto, esto no es un lujo, sino una necesidad. En caso de que tengan otros hijos, es muy importante que también puedan dedicar un tiempo a convivir con ellos, de manera ningún tipo de auxilio resulta innecesario. Si su presupuesto lo permite, pueden contratar a una persona que se encargue de las tareas del hogar, pero en caso contrario, recurrir a gente de confianza suele dar buenos resultados.

 

6. Administren las licencias de maternidad y paternidad

Padre con recien nacido

Es fundamental que la pareja planee con anticipación quién se quedará en casa para cuidar del bebé y durante cuánto tiempo. Si cuentan con días de vacaciones, es buena idea evaluar la posibilidad de tomarlos en cuanto termine la licencia de maternidad o paternidad para extender un poco el periodo que pueden dedicar a su hijo o hija, antes de tener que conseguir una niñera o encontrar una guardería. En algunas ocasiones, la madre y el padre pueden organizarse para tomar sus licencias de manera escalonada, de manera que el segundo pueda quedarse en casa cuando ella tenga que volver al trabajo.

 

7. Utilicen la tecnología a su favor

Mirar una pantalla durante periodos largos puede interferir con los patrones de sueño y comprometer el descanso. Lo mejor es mantener el teléfono y otros dispositivos fuera de la habitación, de manera que la madre y el bebé puedan descansar con plenitud. Es conveniente que ella decida con anticipación cómo desea gestionar el uso de su teléfono o computadora –por ejemplo, cuántas veces y en qué horarios revisará y contestará mensajes o correos electrónicos– y que se lo comunique a sus conocidos, para que pueda proteger los momentos que dedicará solamente a su bebé. También es buena idea no recurrir a la internet cada vez que surja una duda o una pregunta; la cantidad de información disponible, en ocasiones contradictoria, puede resultar abrumadora. Es mejor tener a mano uno o dos fuentes de confianza o acercarse a algún profesional de la salud para resolver las inquietudes.

 

8. Sean realistas

Es recomendable bajar las expectativas de cómo serán las primeras semanas después del parto, pues con frecuencia la realidad se presenta de formas muy distintas. Cada experiencia de posparto es única e imposible de predecir en su totalidad; sin embargo, a pesar de las dificultades, las dudas y los imprevistos, es posible transitar por esta etapa con menores niveles de estrés y ansiedad gracias al apoyo de aquellas personas que, con su compañía y cuidados, ayudan a la pareja a concentrarse en la belleza de esta etapa.