Hasta hace algunos años, eran pocos los médicos que intentaban un parto vaginal en pacientes que habían tenido una cesárea con anterioridad. Sin embargo, la recomendación oficial de la Organización Mundial de la Salud con respecto al PVDC cambió hace un par de décadas; varios estudios han demostrado que entre el 60 y el 80% de las mujeres a quienes se les practicó una cesárea previa pueden dar a luz por vía vaginal de manera exitosa.

En otro artículo explicamos los múltiples beneficios que conllevan los partos vaginales después de cesárea. A continuación, enlistamos los pocos escenarios en los que NO se recomienda intentar un PVDC:

 

  1. Incisión vertical durante la cesárea anterior
  2. El trabajo de parto no comienza de manera espontánea
  3. Se presenta la necesidad de interrumpir el embarazo antes del término
  4. Ruptura uterina previa
  5. Cirugías del útero

 

1. Incisión vertical durante la cesárea anterior

Por regla general, al practicar una cesárea se realizan incisiones horizontales; sin embargo, en algunas ocasiones es necesario recurrir a una incisión vertical o en forma de T. En tales casos, no se recomienda intentar un PVDC debido al riesgo de ruptura uterina durante el trabajo de parto.

 

2. El trabajo de parto no comienza de manera espontánea

Si en un embarazo sano el trabajo de parto no comienza de manera espontánea una vez transcurrida la semana 41, es muy poco probable que resulte un PVDC. En la mayoría de los casos, los médicos evitan inducir el parto debido al riesgo de ruptura uterina; por esta razón, el PVDC sólo será una opción viable si el trabajo de parto comienza por sí solo.

 

3. Se presenta la necesidad de interrumpir el embarazo antes del término

En el caso de que, debido a alguna patología desarrollada durante la gestación, sea necesario interrumpir el embarazo, es muy poco probable que se intente un PVDC. El riesgo de ruptura uterina previene el uso de métodos de inducción del trabajo de parto.

 

4. Ruptura uterina previa

Si en un embarazo anterior –o por cualquier otro motivo– hubo una ruptura uterina, el PVDC no será una opción viable, ante el riesgo de que se produzca otra ruptura durante el trabajo de parto.

 

5. Cirugías previas del útero

Algunas cirugías del útero –por ejemplo, la eliminación de fibromas– aumentan de manera significativa el riesgo de ruptura durante el trabajo de parto. En esos casos, el equipo médico descartará la posibilidad de intentar un PVDC.