El estreñimiento o constipación es una de las molestias que las mujeres embarazadas experimentan con mayor frecuencia. Entre los factores que lo ocasionan se cuentan la presión que el útero en expansión ejerce sobre los intestinos, así como la elevación en los niveles de hormonas que provocan la relajación del músculo intestinal, lo cual significa que los desechos transitan más lentamente a través del sistema. De igual manera, los suplementos de hierro que se suelen recetar a las mujeres con riesgo de desarrollar anemia durante el embarazo pueden contribuir a que se presente esta condición.

 

¿Cuáles son las causas y los síntomas del estreñimiento en el embarazo?

El estreñimiento se define como la dificultad para evacuar o la disminución en la frecuencia de las deposiciones. El embarazo predispone a las mujeres a desarrollar esta condición debido a los cambios fisiológicos y anatómicos que afectan el tracto gastrointestinal; el crecimiento del útero, por ejemplo, ejerce una presión sobre los intestinos que conlleva una reducción de la motilidad. Asimismo, el aumento de los niveles de progesterona y la reducción de los niveles de la hormona motilina ralentizan el tránsito de las heces, las cuales suelen secarse debido a la mayor absorción de agua de los intestinos. Además, por lo general las mujeres embarazadas disminuyen su actividad física y aumentan su consumo de suplementos vitamínicos, así como de hierro y calcio; estos factores contribuyen, de igual manera, a agravar el problema.

 

¿Se puede prevenir el estreñimiento?

La mejor manera de prevenir esta molesta condición es llevar una dieta rica en fibras, beber mucha agua y realizar actividad física. Sin embargo, a pesar de estas medidas preventivas, entre el 11 y el 38% de las mujeres sufren de estreñimiento en algún momento del embarazo, sobre todo durante el último trimestre.

¿Qué se puede hacer para mejorar los síntomas del estreñimiento?

La primera línea de tratamiento consiste en modificar los hábitos alimenticios y procurar un estilo de vida saludable. Entre las recomendaciones más usuales, se cuentan las siguientes:

  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, por ejemplo: panes y cereales integrales; frutas y verduras, además de legumbres, como frijoles y lentejas.
  • Hacer ejercicio con regularidad para mantener los músculos tonificados.
  • Beber abundante agua.

 

 

Si bien hablar del estreñimiento suele resultar incómodo para muchas de las mujeres que lo sufren, es muy importante informar al médico en caso de que la condición sea recurrente o si las medidas antes mencionadas no dan resultados. El estreñimiento puede derivar en complicaciones más graves, tales como la impactación fecal, que requieren de un tratamiento más invasivo. Los suplementos dietéticos ricos en fibra, ya sea de salvado o de trigo, pueden ayudar a las mujeres que experimentan constipación durante el embarazo; si el problema persiste, es probable que los laxantes de mejores resultados.

 

¿El estreñimiento podría afectar al bebé en el útero?

Es muy poco común que estreñimiento afecte al feto. Es, más bien, una molestia para la gestante, pero que no tiene ningún impacto en el bebé. Tampoco hay evidencia de que el uso temporal de estimulantes laxativos provoque malformaciones u otro tipo de complicaciones en el feto.

 

¿Es común el estreñimiento durante el embarazo?

El estreñimiento es la segunda afección gastrointestinal más frecuente durante la gestación, después de las náuseas; sin embargo, a diferencia de éstas últimas, sigue siendo un tema tabú. Por este motivo, muchas mujeres se resisten a conversar con su pareja o a informar a su médico acerca de su problema; esto hace que, con frecuencia, sufran en silencio sin recibir la ayuda que necesitan para lidiar con una condición que afecta de manera importante su calidad de vida.

 

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3418980/