El estreptococo grupo B, también conocido como GBS o Strep B, es una de las muchas bacterias que viven en nuestro cuerpo. Es posible encontrarlo en aproximadamente el 40% de las mujeres latinoamericanas. Si bien se aloja en los intestinos, la vagina y el recto, no se trata de una infección de transmisión sexual. Su presencia tampoco está relacionada con los hábitos higiénicos de la persona. Por lo general, no causa ninguna enfermedad seria; las portadoras de estreptococos grupo B no suelen presentar síntomas y, la mayoría de las veces, no saben que los tienen.

¿Por qué las gestantes deben preocuparse por el estreptococo B si es inofensivo?

Si una mujer embarazada porta el estreptococo B, podría transmitirlo al bebé a su paso por el canal de parto, y esto podría traer consecuencias serias para el recién nacido. El riesgo de que el bebé se infecte es mayor si:

  • nació antes de la semana 37 (el riesgo aumenta por cada semana de parto prematuro);
  • la madre ya ha transmitido la infección a otro bebé;
  • la madre tiene fiebre durante el trabajo de parto;
  • la madre rompió membranas más de 24 horas antes del nacimiento del bebé.

¿Qué pueden hacer las gestantes para reducir el riesgo de transmisión?

Es muy importante que las mujeres embarazadas se hagan una prueba para determinar si son portadoras de la bacteria. Este examen permite detectar la presencia de estreptococo B por medio de una muestra de secreción perineal o vaginorectal. Es un procedimiento sencillo, rápido e indoloro. En caso de que el resultado sea positivo, el equipo médico decidirá si se inicia de inmediato un tratamiento con antibióticos o si se espera hasta el momento del parto.

La prueba de detección de estreptococo grupo B debe realizarse entre las semanas 35 y 37 de la gestación. Es importante tener en cuenta que el hecho de que una madre no haya tenido la bacteria durante un embarazo previo, no significa que no pueda presentarla en el actual, pues el estreptococo B tiende a aparecer y desaparecer.

¿Tiene algún impacto durante el parto?

La presencia de estreptococo B en la gestante no implica la indicación de cesárea ni de ningún otro tipo de intervención, más allá del tratamiento con antibióticos. Sin embargo, es importante conversar con el equipo médico, pues la presencia de la bacteria suele ser indicación de un parto en clínica u otra institución médica. Tras el nacimiento, se debe realizar un examen al bebé de una madre con estreptococo B para asegurar que no haya infección.

¿Una madre con estreptococo puede amamantar a su recién nacido?

No hay ninguna evidencia de que la infección pueda transmitirse a través de la leche materna. Una madre con estreptococo B puede amamantar a su bebé desde el primer momento.

¿Cuáles son las complicaciones que puede presentar un recién nacido con infección por estreptococo B?

La gran mayoría de los recién nacidos con infección por estreptococo B se recuperan con tratamiento de antibióticos. Sin embargo, un pequeño porcentaje de los bebés con la infección puede presentar las siguientes complicaciones:

  • envenenamiento de la sangre (septicemia)
  • neumonía
  • meningitis

Otras posibles complicaciones de una infección por estreptococo B con inicio temprano son parálisis cerebral, sordera, ceguera y discapacidades graves del aprendizaje. Por esta razón, es muy importante reducir el riesgo de transmisión por medio del examen entre las semanas 35 y 37 de embarazo, así como de un tratamiento preventivo adecuado. En el caso de parto prematuro, antes de realizar la prueba de estreptococo B, la mayoría de los médicos recomiendan el uso de antibióticos como medida de prevención.

Fuentes: RCOG, ACOG, SOCHOG