Embarazo
Estrés en el Embarazo

Lenka Kegevic es la directora de “Criando Positivo” y parte del equipo de MiApego en Santiago, donde nos ayuda a guiar a los padres con la preparación emocional que se necesita para abordar la llegada de un bebé de la mejor forma posible, a través de temáticas que afectan el embarazo y el post parto. En este artículo te hablamos sobre estrés en el embarazo.

Hace poco, ella estuvo hablando en nuestras redes sociales sobre el estrés en el embarazo. Quisimos compartir con ustedes algunos consejos que entregó.

A veces nos vemos sometidos a situaciones de estrés que pueden ser crónicas o severas.

Éstas que afectan el embarazo y por ende, a nuestro  futuro hijo/a.

Al estar embarazadas es muy común sentir estrés.

Son muchos los cambios corporales y emocionales que estamos sintiendo: Aumento de peso, sensación de cansancio y sueño, posibles náuseas, inseguridad y ansiedad, etc.

Lo importante es tener claro que existe un nivel de estrés que es positivo que hace que nos movilicemos, pero también hay un nivel de estrés que es malo para el bebé, y que le afecta tanto dentro del vientre materno, como para sus primeros años de vida.

 

¿Cómo se define el estrés?

Lenka nos comenta que el estrés corresponde a situaciones que nos tensionan y que están fuera de nuestro control.

¿Cómo distinguir cuando estoy pasando por una situación de estrés negativo?

Este estrés que es tan tóxico puede ser generado cuando es demasiado frecuente, muy severo o muy importante. Por ejemplo, producto de situaciones traumáticas; muertes, pérdidas de trabajo, separación, etc. Un aspecto muy importante de considerar es que si es importante para una persona, no significa necesariamente que lo sea para otra en igual intensidad, ya que el estrés es algo completamente subjetivo, y por lo mismo, hay que medir esta intensidad únicamente con nosotros mismos y no compararnos con el resto.

¿Qué hacer para disminuir o eliminar este tipo de estrés en el embarazo?

Existen varias formas para disminuirlo o eliminarlo, pero lo primero es objetivar. Ver qué es lo que nos está estresando, distinguir cuáles síntomas podemos reducir o eliminar, y con cuáles situaciones podemos pedir ayuda.

Luego, es sumamente importante generar o destinar espacios para el autocuidado, compartir con personas que nos aporten relaciones nutritivas, que nos hagan reír, buscar actividades que nos aporten relajo.

Dedica tiempo a tejer, bordar, hacerte las uñas, masajes, cocinar, estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio, entre otras.

Como ves, hay muchas formas de enfrentar el estrés, lo importante es que te des cuenta y tomes medidas.

La idea es que el estrés en el embarazo no te afecte ni a ti ni a a tu futuro hijo/a.

De igual manera te recomendamos tener un red de apoyo, que te puedan ofrecer ayuda y contención.