La “hora dorada” o “golden hour”, también conocida como “hora sagrada”, es la primera después del parto, es decir, la primera de la vida de un recién nacido. Muchos estudios han demostrado que lo que sucede durante los primeros sesenta minutos de la vida de un bebé puede maximizar el vínculo entre la madre y el hijo, además de aportar otros beneficios. Permitir un contacto sin interrupciones entre la madre y el bebé durante la hora dorada es fundamental para el desarrollo pleno del niño.

Una nueva visión basada en evidencia

Tradicionalmente, después de dar a luz la madre esperaba a que la matrona o enfermera midiera, pesara, revisara, bañara y vistiera al recién nacido. Luego de ser manipulado por varias personas, el bebé llegaba a los brazos de su madre, arreglado como si se tratara de un regalo. Si bien esa práctica persiste en muchos hospitales y clínicas, ahora sabemos que tiene efectos adversos tanto en la vinculación madre-hijo como en varios procesos fisiológicos en el desarrollo del bebé. Las recomendaciones de la OMS y la APP (Asociación de Pediatría de Estados Unidos) para el postparto son las siguientes:

  • Los recién nacidos deben ponerse en contacto “piel con piel” con la madre hasta la primera ronda de lactancia.
  • Los médicos pueden realizar la primera evaluación física al bebé mientras está en el pecho de la madre.
  • Los procedimientos convencionales como pesar, medir y bañar al bebé, así como aplicar inyecciones o realizar análisis de sangre, deben esperar hasta después de la primera alimentación.
  • La madre y el bebé deben permanecer juntos durante todo el período de recuperación.

 

¿Cuáles son los beneficios de respetar la hora dorada para la madre?

El período sensible durante la primera hora después del nacimiento está influenciada de manera significativa por la elevación de los niveles de la hormona reproductiva materna –la oxitocina–, la cual atraviesa la placenta para llegar al bebé. La oxitocina aumenta considerablemente durante el contacto piel con piel y promueve el apego materno-neonatal, además de reducir el estrés tanto de la madre como del recién nacido.

La falta de contacto piel con piel y la separación temprana pueden tener consecuencias adversas, tales como:

  • perturbar el vínculo materno-infantil
  • reducir la respuesta afectiva de la madre hacia su bebé
  • afectar de manera negativa la conducta materna

 

Varias investigaciones se han enfocado en observar las diferencias entre las madres a quienes se les respetó la hora dorada y aquellas que fueron separadas de sus bebés inmediatamente después del parto. Los resultados de los estudios demuestran que las mujeres que no vivieron la hora dorada tienden a un manejo más brusco del bebé durante la alimentación o las mudas, establecen un vínculo afectivo menos intenso y exhiben una menor respuesta a las señales del bebé a los cuatro días postparto.

¿Cuáles son los beneficios para el recién nacido?

En el momento del nacimiento, los bebés responden con mayor intensidad a los estímulos táctiles, olfativos y térmicos. A diferencia de aquellos recién nacidos que fueron separados de su madre inmediatamente después del parto, los bebés que recibieron contacto piel a piel durante la hora sagrada:

  • lloraron menos
  • mostraron mayor estabilidad cardio-respiratoria y mejores niveles de saturación de oxígeno
  • tenían niveles más estables de glucosa en la sangre
  • exhibieron una mejor regulación térmica
  • presentaron menos riesgo de hipotermia
  • manifestaron el instinto de arrastre al pecho

 

¿Cómo puedo asegurarme de que se respete la hora dorada?

Lo que más necesitan las madres y los bebés después del parto es tiempo para estar juntos, con oportunidades ilimitadas para el contacto piel con piel y la lactancia. Los profesionales de la salud deben respetar, honrar y apoyar la necesidad fisiológica que la madre y el recién nacido tienen de estar el uno con el otro, pues esto tiene implicaciones importantes para la salud de ambos, tanto en el corto como en el largo plazo. Prevenir la separación, salvo que se deba a indicaciones médicas de carácter urgente, es una práctica saludable y esencial, además de una responsabilidad ética de los profesionales de la salud.

Para asegurar que el equipo médico respetará y apoyará activamente la hora dorada, es importante:

  • conversar sobre el tema antes del nacimiento, durante los controles periódicos del embarazo;
  • preguntar e informarse sobre los protocolos del hospital o clínica con respecto al puerperio inmediato y a la atención del neonato;
  • expresar el deseo de que se respete la hora dorada para que se incluya en el plan de parto.

 

Fuentes:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4235060/

https://nwhjournal.org/article/S1751-4851(17)30281-7/pdf

https://news.sanfordhealth.org/womens/pregnancy/the-golden-hour-giving-your-newborn-the-best-start/