El concepto de “permanencia del objeto” se refiere a la capacidad de un bebé para comprender que los objetos continúan existiendo incluso cuando no puede verlos u oírlos. Esta noción es parte fundamental de la teoría del desarrollo cognitivo elaborada por el psicólogo infantil Jean Piaget, que la sitúa en la etapa del desarrollo sensoriomotor. Este período abarca desde el nacimiento del bebé hasta los dos años de edad.

Cinco cosas que debes saber:

  1. ¿Qué es la permanencia del objeto?
  2. ¿Por qué es importante?
  3. ¿Cuándo se desarrolla?
  4. ¿Qué tipo de actividades funcionan para incentivarla?
  5. ¿Cuál es la relación de la permanencia del objeto con la ansiedad de separación?

 

1. ¿Qué es la permanencia del objeto?

Cuando nacen, los bebés no han asimilado el concepto de que el mundo existe más allá de su punto de vista. Para comprender que un objeto continúa existiendo incluso cuando no lo pueden ver, los bebés deben construir primero una representación mental de ese objeto. Estas representaciones mentales, o “esquemas”, como los llama Piaget, ayudan al bebé a comprender el mundo fuera de su experiencia sensorial inmediata. En otras palabras, la adquisición de la permanencia del objeto significa que un niño comprende que las cosas y las personas siguen existiendo incluso cuando no se les puede ver ni oír.

 

2. ¿Por qué es importante?

Asimilar el concepto de la permanencia de los objetos es uno de los hitos más importantes del desarrollo cognitivo en la primera infancia, pues significa que el bebé ha comenzado a comprender conceptos abstractos y puede formar, además de retener, representaciones mentales de los objetos. El bebé, cuya realidad se había limitado, hasta ese momento, a aquellas cosas que podía ver, oír y tocar, entiende que habita un mundo que permanece y puede interactuar con él de formas mucho más complejas.

 

3. ¿Cuándo se desarrolla?

Piaget propuso que los bebés logran comprender que el mundo permanece más allá de su experiencia sensorial aproximadamente a los ocho meses de edad; sin embargo, estudios más recientes han demostrado que, con el auxilio adecuado, incluso los niños de cuatro meses de edad pueden entender que los objetos continúan existiendo aunque no puedan verlos o escucharlos.

 

4. ¿Qué tipo de actividades funcionan para incentivarla?

Los libros y juegos en los que las cosas se ocultan y luego reaparecen son ideales para ayudar a los niños a comprender la permanencia de los objetos; estas actividades suelen agradar a los bebés, pues obtienen mucho placer al encontrar objetos ocultos. Los juegos sencillos como “el escondite” son muy divertidos y ayudan a los niños a formar representaciones mentales de las personas que los rodean; asimismo, mostrarles libros “pop-up” y con solapas que esconden dibujos, o incluso simplemente cubrir objetos con una manta para luego levantarla, son formas sencillas de ayudar al bebé a comprender la permanencia de los objetos más allá de su percepción sensorial.

5. ¿Cuál es la relación de la permanencia del objeto con la ansiedad de separación?

La comprensión de la permanencia de los objetos a menudo coincide con la llamada “ansiedad de separación”. Para un bebé muy pequeño, un adulto simplemente se pierde de vista cuando sale de la habitación; sin embargo, eso suele cambiar alrededor de los seis u ocho meses de edad, cuando ha entendido la noción de permanencia de los objetos y desarrollado el vínculo de apego. Esto es muy importante, pues significa que el bebé ha comprendido que su figura de apego es alguien externo a él, un ser independiente que lo puede dejar. Lo que aún le falta entender es que esa figura va a volver.

La ansiedad de separación es uno de los principales indicadores de que el bebé ya comprendió la permanencia de los objetos; aunque se trata de un hito cognitivo que puede causar mucha ansiedad, es algo digno de celebrarse, pues significa que el niño está formando importantes conexiones cognitivas.