En los primeros años de la década de 1950, se consideraba que el corte o pinzamiento del cordón umbilical era temprano o precoz cuando se llevaba a cabo durante el primer minuto después del parto; si el procedimiento se realizaba más de cinco minutos después del nacimiento, se trataba de un pinzamiento tardío.

Una serie de pequeños estudios de mediados del siglo pasado demostró que hasta el 90% de la sangre transferida al cuerpo del bebé a través del cordón umbilical logra pasar dentro de los primeros treinta segundos después del parto. Aunque no se hicieron investigaciones más profundas, poco a poco la mayoría de los establecimientos clínicos adoptaron la práctica de pinzar el cordón durante los primeros quince o veinte segundos.

Sin embargo, los ensayos controlados más recientes –realizados de manera aleatoria en bebés recién nacidos, tanto a término como de manera prematura–, así como los estudios fisiológicos del volumen sanguíneo, la oxigenación y la presión arterial, han permitido evaluar con mayor rigor los efectos del pinzamiento tardío del cordón umbilical –entre treinta y sesenta segundos después del nacimiento–, en contraste con el corte precoz o temprano.

 

¿Cuáles son los beneficios del pinzamiento tardío del cordón umbilical?

En los bebés nacidos a término, el pinzamiento tardío aumenta los niveles de hemoglobina y mejora las reservas de hierro durante los primeros meses de vida, lo cual suele ser favorable para su desarrollo; en el caso de bebés prematuros, mejora la circulación de transición y el establecimiento del volumen de glóbulos rojos. Además, se ha comprobado que menos neonatos requieren transfusiones sanguíneas cuando se opta por el pinzamiento tardío del cordón umbilical.

 

¿El pinzamiento tardío implica algún riesgo?

Se ha observado un leve aumento en la incidencia de ictericia que requiere tratamiento con fototerapia en recién nacidos a término sometidos a pinzamiento tardío del cordón umbilical. Por esta razón, los médicos ginecólogos y otros proveedores de atención obstétrica que practiquen el pinzamiento tardío del cordón umbilical en los recién nacidos a término deben asegurarse de contar con mecanismos para monitorear y tratar oportunamente la ictericia neonatal. De igual manera, debe tomarse en cuenta que el pinzamiento tardío podría retrasar los esfuerzos de reanimación, de ser necesarios, especialmente en el caso de bebés prematuros. Por último, vale la pena recordar que el pinzamiento tardío del cordón umbilical no aumenta el riesgo de hemorragia posparto.

 

¿Cuál es la recomendación oficial con respecto al pinzamiento tardío del cordón umbilical?

La Organización Mundial de la Salud recomienda no pinzar el cordón antes de que transcurra un minuto desde el nacimiento de bebés a término o prematuros con presión positiva que no requieran ventilación. En la actualidad, la recomendación oficial se encuentra en proceso de discusión a nivel internacional, pues varios estudios recientes han encontrado que esperar hasta cinco minutos después del parto para pinzar el cordón puede reportar beneficios para el recién nacido.

Puesto que la práctica puede variar según el país y la institución en donde se lleve a cabo, lo más recomendable es conversar con el equipo médico para conocer su protocolo con respecto al pinzamiento del cordón. Asimismo, debido a la relevancia y el impacto de esta práctica, lo mejor es incluirla con anticipación en el plan de parto.

Fuentes: ACOG, OMS