El ruido blanco es, a grandes rasgos, una señal sonora que contiene todas las frecuencias que puede percibir el oído humano, desde las más graves hasta las más agudas, ejecutándose simultáneamente con el mismo volumen. El sonido de un televisor o un radio sin sintonizar, así como el zumbido de un ventilador o de un aire acondicionado, producen un efecto auditivo muy similar al del ruido blanco, pero existe una gran variedad de dispositivos y aplicaciones móviles que lo generan en estado puro y que son muy populares entre los padres de familia, pues prometen ayudar a sus hijos a conciliar el sueño con mayor facilidad. Pero, ¿realmente funcionan y es seguro utilizarlos con los bebés?

¿Sirve el ruido blanco para calmar y dormir a los bebés?

Sí. Varios estudios han demostrado que la mayoría de los recién nacidos que son expuestos al ruido blanco al momento de acostarlos se quedan dormidos en un lapso de aproximadamente cinco minutos y permanecen en estado de sueño profundo por periodos más prolongados. Dado que el ruido blanco contiene todas las frecuencias del espectro sonoro y ninguna de ellas destaca por encima las otras, es muy efectivo para enmascarar otros ruidos ambientales que podrían alterar o despertar al bebé, como el sonido del tráfico o el llanto de otro niño.

Se piensa que el ruido blanco tiene un efecto tranquilizante sobre los pequeños porque crea un ambiente más natural que se asimila al que experimentaban cuando estaban en el útero y los ruidos externos eran amortiguados por el vientre de su madre. Por este motivo, el ruido blanco podría ayudarlos a adaptarse con mayor facilidad a su nuevo entorno, mucho más estimulante y ruidoso. Sin embargo, no todos los niños responden bien al ruido blanco; para algunos, las frecuencias agudas resultan más perturbadoras que relajantes, por lo que podrían beneficiarse más del llamado ruido rosa. De igual manera, hay otros que ni siquiera lo necesitan, pues son menos sensibles al sonido y pueden quedarse dormidos incluso en medio de una fiesta.

 

¿Es seguro exponer a los bebés al ruido blanco?

 recién nacido

 

El ruido blanco en sí mismo no es dañino ni implica ningún riesgo para la salud del recién nacido; sin embargo, es muy importante que los padres de familia se aseguren de no exponerlo a ninguna fuente sonora que exceda los niveles seguros de ruido, pues un volumen muy alto puede provocar daños a sus oídos. Si se utiliza una máquina generadora de ruido blanco, se recomienda colocarla tan alejada de la cuna del bebé como sea posible y asegurarse de que el volumen no supere los 50 dB, que es el nivel de una conversación normal.

Ahora bien, algunos expertos recomiendan programar el dispositivo para que se apague después de un periodo de tiempo, pero es común que los pequeños que responden bien al ruido blanco necesiten escucharlo durante toda la noche y se despierten en cuando el sonido desaparece; en este sentido, hay quienes opinan que una desventaja de utilizarlo es que los bebés pueden desarrollar cierta dependencia y tener dificultades para quedarse dormidos en entornos silenciosos. No obstante, el hecho de que el bebé relacione el ruido blanco con el sueño no es necesariamente algo malo; todos los recién nacidos asocian la hora de dormir con algo que ocurre justo antes, como ser amamantados o mecidos mientras se les lleva en brazos (incluso los adultos hacemos algo parecido con actividades como leer un libro o ver una película acostados en la cama).

El ruido blanco, siempre y cuando se utilice con cuidado de no exceder los niveles recomendados, puede ser una alternativa muy efectiva para ayudar a los recién nacidos a conciliar el sueño y permanecer dormidos por periodos más prolongados. Esto es muy beneficioso tanto para ellos como para sus padres, pues ellos también necesitan descansar tanto como sea posible, sobre todo en los primeros meses, que suelen ser agotadores. Sin embargo, hay que recordar que, si un bebé se despierta en medio de la noche, puede deberse a factores distintos a los ambientales. Es posible que el motivo sea que experimenta alguna incomodidad que debe ser atendida –podría requerir un cambio de pañal, por ejemplo– o que, simplemente, necesita sentir la presencia de su madre o su padre a su lado para sentirse tranquilo.

 

Fuentes: NCBI, The Osteoperformance Clinic